La educación se ha visto interrumpida en diversos niveles a raíz de la pandemia. Varios países, entre ellos Bolivia, tuvieron que imponer rigurosas medidas de distanciamiento para evitar que los casos de contagio incrementaran.
El 2020 se optó por clausurar el año escolar, mas este este 2021 se dio paso a un cierto nivel de debate sobre un posible retorno a clases presenciales durante lo que queda de la gestión o la próxima. Cabe destacar que este intercambio de ideas en torno a esta temática, se vio renovado a partir del anuncio presidencial de la ampliación del proceso de vacunación a adolescentes entre los 16 y 17 años.
De opciones y modalidades
Con la vacunación de un parte de la población adulta se dio un paso más para acercar a los maestros a los centros educativos; de esta forma los niños y jóvenes podrían interactuar con ellos más allá de la internet a partir de una metodología semipresencial.
En agosto, el Vagón de Opinión de CIESMORI, consultó a los bolivianos que viven en las ciudades capitales del eje del país sobre las diversas modalidades de enseñanza que se instauraron en Bolivia; y el 39% mencionó que estaba de acuerdo con un sistema semipresencial, siendo los alteños los que más apoyaban esta idea.
Si bien el punto intermedio de la semipresencialidad lidera las preferencias de los consultados, existen otras dos posturas con un peso porcentual casi similar, la modalidad presencial (28%) y la on-line (27%), mismas que podrían alargar el debate sobre las actividades educativas a futuro.
¿Mis hijos volverán a las aulas?
Las posturas sobre las modalidades de educación, cuando se es padre o madre, pueden cambiar, dada que la responsabilidad puede ejercer una mayor influencia al momento de decidir y esto se hace evidente en las respuestas dadas a CIESMORI; pues mientras el 41% de los consultados respondió que estaba de acuerdo con que sus hijos retornen a clases presenciales, un porcentaje similar (41%) manifestó abiertamente su desacuerdo, destacando en este último grupo las mujeres, con un mayor grado de oposición (44%).
Las razones que dominan
Siempre existe un motivo para adoptar una postura, en el caso del retorno a las clases presenciales, prima la idea de que la educación a distancia no ha funcionado bien en los hogares (51%), sobre todo en los paceños (61%) y alteños (60%).
Por otra parte, están los padres que no están de acuerdo con el hecho de que sus hijos regresen a las aulas, y esto se debe a que les preocupa que las instituciones educativas no cuenten con las medidas de bioseguridad necesarias para evitar contagios (47%) y esta preocupación se acrecienta en las ciudades de Santa Cruz de la Sierra (51%) y El Alto (50%).
Aún no se tiene la certeza sobre lo que sucederá con las labores educativas en el país, pero tenemos una noción de cuál es la postura de los padres de familia sobre el tema.