Balance del 2025: un año particularmente difícil para Bolivia
El 2025 es percibido de forma mayoritariamente negativa en Bolivia, superando con creces el pesimismo Global y regional de LATAM. Mientras que el 66% de la población a nivel mundial considera que el 2025 fue un mal año para su país, en Bolivia esta cifra se dispara al 86%. Esta percepción de crisis no solo es a nivel macro, sino que impacta directamente en el hogar: el 79% de los bolivianos afirma que fue un mal año para ellos y su familia, un dato drásticamente superior al 50% del promedio Global y al 54% del promedio en Latinoamérica. Comparado con 2024, el sentimiento de que fue un mal año personal aumentó 10 puntos porcentuales en el país.
Optimismo resiliente y enfoque personal para 2026
A pesar del duro balance del año anterior, Bolivia muestra un optimismo notable de cara al futuro. El 82% de los bolivianos es optimista respecto a que el 2026 será un mejor año para ellos, superando al promedio Global (71%) y situándose al nivel del promedio de LATAM (84%). Este optimismo se traduce en propósitos claros: un 82% planea pasar más tiempo con familia y amigos y la misma proporción (82%) pretende hacer más ejercicio. Además, un 73% cree que la población comenzará a sentirse más optimista a largo plazo, un salto de 21 puntos respecto a la medición anterior, reflejando una posible expectativa de cambio en el clima social.
Alerta ante el descontento social
El panorama social para 2026 en Bolivia está marcado por la expectativa de agitación. El 67% de los bolivianos considera probable que se produzcan protestas o disturbios a gran escala contra la administración del país, una cifra que supera el promedio mundial del 59%. En cuanto a la seguridad local, el 46% cree que su área de residencia será menos segura en 2026, lo cual está alineado con el promedio global, pero es significativamente menor que en países como México (55%) o Perú (55%). Sobre el fenómeno migratorio, el 62% prevé un aumento en la inmigración hacia el país.