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Una lucha por conciliar el sueño
nota sueÑo
El sueño, ese pilar fundamental para la salud física y mental, se está convirtiendo en un tema con mucha significación para la población boliviana.

Datos relevados por el Tracker de Marketing de Ipsos CIESMORI ponen al descubierto que, la dificultad para conciliar el sueño es un problema casi permanente que no debe ser ignorado.

Los datos nacionales son contundentes: un poco más de la mitad de los bolivianos (53%) experimenta dificultades para conciliar el sueño «a veces», «frecuentemente» o «siempre». Este porcentaje pone de manifiesto que la mala calidad del sueño es un problema de salud pública de relevancia actual en el país.

Asimismo, no se puede obviar que la realidad boliviana no está lejos de la crisis de sueño a nivel global. La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que cerca del 40% de la población mundial padece algún tipo de problema para dormir, siendo el insomnio el más común. Con ese sentido, subraya que un sueño insuficiente o de mala calidad impacta de manera directa en la concentración, el estado de ánimo y el rendimiento diario, además de aumentar el riesgo de patologías crónicas como la depresión y las enfermedades cardiovasculares.

El buen dormir esquiva a los paceños

Al analizar las cifras por ciudades, emerge un dato que llama la atención: La Paz se distingue como la ciudad más afectada. Un notable 30% de los paceños reporta dificultades para conciliar el sueño «frecuentemente» o «siempre», superando significativamente el promedio nacional y al resto del Eje Troncal. Si bien el Tracker de Marketing (TDM) no profundiza en las causas específicas, factores como el ritmo de vida, costumbres o los altos niveles de estrés podrían estar contribuyendo a esta privación crónica de sueño.

El descanso desde la mirada de edad y género

Los resultados del Tracker de Marketing también arroja luz sobre las diferencias demográficas en la prevalencia de las dificultades del sueño:

Las mujeres muestran una dificultad crónica (59% tienen problemas «a veces» o más), en comparación con los hombres (47%). Este hallazgo es consistente con estudios globales que sugieren que la población femenina a menudo experimenta un mayor grado estrés, carga mental o problemas físicos que afectan de manera negativa la calidad de su sueño.

En cuanto a la edad, la dificultad para dormir se vuelve más común y crónica con el paso de los años. El segmento de 60-78 años muestra el mayor porcentaje de personas que luchan contra el insomnio (58% reporta dificultades), un hecho que la OMS asocia a los cambios naturales en los patrones de sueño (como la disminución de la melatonina) y al aumento de enfermedades crónicas que llegan con la edad. Es más, el porcentaje de personas con problemas «frecuentemente» o «siempre» aumenta progresivamente: del 25% en jóvenes de 18-27 años al 29% en adultos de 44-59 años.

Higiene del sueño

Ante este panorama, la OMS insiste en la importancia de la «higiene del sueño». Esto conlleva el establecimiento de horarios regulares para acostarse y levantarse, evitar el consumo de cafeína, alcohol y nicotina cerca de la hora de dormir, y últimamente la limitación a la exposición a dispositivos electrónicos como los celulares.

Finalmente, cabe destacar que el estudio de Ipsos CIESMORI en Bolivia no solo diagnostica un problema social, sino que también recalca la urgente necesidad de implementar campañas de concienciación y estrategias de salud pública encaminadas a mejorar la calidad de vida de la población. Dormir bien no es un lujo, sino una necesidad vital para el bienestar individual y el desarrollo productivo del país.

Contacto

Alejandra Candia
Chief Client Officer, Ipsos CIESMORI
Patricia Sánchez
Marketing & Comunicación, Ipsos CIESMORI